Bajo el lema “Justicia ausente. Digamos presente”, una multitud se dio cita en la mañana del martes 18 de julio, frente a Pasteur 633, para exigir el fin de la impunidad persistente en la causa AMIA, y rendir homenaje a las 85 víctimas fatales del atentado terrorista perpetrado hace 29 años.


Con el estremecedor sonido de la sirena, el Acto Central comenzó a las 9:53, hora exacta en que el coche bomba se incrustó y explotó contra el edificio de la AMIA. La conmemoración fue conducida por el locutor, Lalo Mir y tuvo la convocatoria conjunta de AMIA, DAIA y Familiares de las Víctimas.

Luego de compartir un minuto de silencio en memoria de cada una de las personas asesinadas, subieron al escenario Denisse, hija de Carlos Hilú; Johanna, sobrina de Claudio Ubfal; Ariela, hermana de Marta Treibman, y Patricia, hija de Buby Mirochnik, para encender velas y colocar rosas a modo de homenaje.


En esta oportunidad, en representación de los familiares hubo dos momentos; uno en el cuál habló el amigo de Diego de Pirro, Gustavo Montanini, que compartió como fueron los momentos previos a la explosión de la bomba cuando ambos se encontraban hablando por teléfono “de las cosas de todos los días”: “Sentí una desesperación, una taquicardia que me acompaña hasta hoy, como si fuera parte de mi memoria. Pedí que prendieran la radio, que algo había pasado. Algo serio, ni se me cruzó por la cabeza que fuera algo de lo que nunca me olvidaría (…) Hoy, 29 años después, seguimos estando ahí, seguimos con la misma vivencia, la misma angustia, el mismo dolor. No hay incertidumbres, hay certezas de dolor, hay heridas que sabemos que nunca van a cicatrizar».


Luego, tres familiares Judit, hija de Esther Klin; Estefanía Kupchik, hija Luis Kupchik y Adrián Furman, hermano de Fabián fueron los encargados, en esta oportunidad, de contar su testimonio en primera persona. Judit manifestó: “Estoy acá para pedirles que se unan a mí en un compromiso renovado de luchar por la justicia y la paz. Debemos unirnos como país resiliente y trabajar incansablemente para construir un futuro en el que actos tan atroces no tengan lugar”
A su turno, Estefanía, quien el 18 de julio de 1994 perdió a su papá Luis, el día que ella cumplía 10 años, compartió ante los presentes su “impotencia y angustia”. “Todavía no entiendo por qué mi papá no puede estar acá con nosotros (…) Por qué no pude sentarme a charlar cuando necesitaba un consejo de él (…) Por qué no estuvo el día que me casé. Por qué no estuvo el día que tuve a Thiago. Por qué no estuvo el día que tuve a Sofía. Por qué a mis hijos les falta su abuelo. Por qué me falta mi papá en las fiestas. Por qué no está si yo lo sigo necesitando todos los días. Todavía no entiendo por qué no está.”
Para finalizar Adrián Furmán señaló: “Por más que ya hayan pasado 29 largos años, 29 julios, es como si la bomba hubiera explotado ayer (…) Los años pasan y las palabras se van terminando. Que decir que ya no se haya dicho. Otro año y el mismo pedido. Pero este año es diferente, hace 35 días, con 83 años de vida y 29 años de lucha reclamando justicia, falleció mi papá, Yaco. Otro familiar que parte con las manos vacías”, enunció.


ACTO DE LA JUVENTUD: REDES DE MEMORIA:

Bajo la consigna “Redes de Memoria”, el lunes 17 de julio La Juventud convocó en Pasteur 633 al tradicional acto previo al del acto central por el 18 de julio, con motivo de conmemorarse el 29 aniversario del Atentado a la AMIA.
El acto que fue organizado por AMIA Joven y por la mesa de juventud este año puso el foco en un tópico que a nuestro entender es bastante interesante: “Redes para difundir, redes humanas para no olvidar”. Todas las acciones que se presentaron ya sean audiovisuales con los jóvenes como protagonistas, como así también, las actividades en Pasteur 633 buscaron conectar en profundidad la memoria de lo sucedido aquel 18 de julio de 1994, mediante testimonios de víctimas/sobrevivientes, dado que la gran mayoría de los jóvenes que se encontraban allí presentes no habían nacido al momento del ataque terrorista. En este sentido, el mensaje que transmitió la Juventud apunto a esto: “Somos parte de una red intergeneracional que nos une con quienes vivieron los dolorosos momentos de aquel fatídico 18 de julio de 1994. Es nuestra responsabilidad mantener viva esa red transmitiendo de generación en generación”.
La persona invitada a conducir el acto fue la locutora y actriz, Dalia Gutman, hija del sobreviviente Ramón Gutman, que contó algunos pormenores de lo sucedido aquel 18 de julio de 1994 a las 9:53. El testimonio del familiar estuvo a cargo de Gisela Avruj en representación de la familia de Cristian Degtiar, una de las 85 víctimas del atentado a la AMIA. El momento musical estuvo a cargo de la banda de ORT y se cantó la canción de Leon Gieco “Memoria”.

Fotos Prensa AMIA

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