
El Shabat anterior a la festividad de Pesaj se denomina Shabat Hagadol (el Gran Shabat), que este año corresponde al sábado 1 de abril, y su nombre indica este Shabat se distingue respecto de los otros Shabatot del año.
Varias son las razones para que recibiera este nombre, una de ellas es que Israel celebró su primer Shabat HaGadol en Egipto, en el décimo día de Nisán, cinco días antes de su redención. En ese Shabat, los Hijos de Israel recibieron su primera mitzvá (precepto) que rigió únicamente para ese momento y no para las futuras generaciones: “En el décimo día de este mes [Nisán]… tomará cada uno un cordero por casa paterna, uno por familia…”(Shemot – Exodo Cap. 12, vers. 3). Esta mitzvá de preparar un cordero para el sacrificio de Pesaj cuatro días antes de realizar la ofrenda fue especificada sólo en relación con aquel primer Pesaj en Egipto, pero con respecto a los siguientes la Torá no nos ordena proceder de esta forma. Sin embargo, el pueblo de Israel la siguió cumpliendo, dedicando estos días al examen de sus corderos, verificando que no tuvieran ningún defecto que los pudiera invalidar para ser sacrificados.
El Midrash relata que Los egipcios, al ver esto, preguntaron: “¿Para qué es este cordero? Los Hijos de Israel respondieron: Es para ser sacrificado como ofrenda de Pesaj, tal como D’s nos lo ordenó. Los dientes de los egipcios, para quienes el cordero constituía una deidad, crujieron de rabia, pero no pudieron emitir sonido alguno de protesta”.
La salida de Egipto, Pesaj, ocurrió un día jueves, y fue el Shabat anterior cuando los miembros del Am Israel prepararon el cordero que iban a sacrificar en Pesaj, es decir que el milagro de no ser atacados por los egipcios, para quienes el cordero era una de sus principales divinidades se produjo en Shabat y de allí su denominación como Shabat Hagadol.
Otra de las razones por la cual conmemoramos el milagro en Shabat y no el 10 de Nisán es que en ese preciso día, cuarenta años más tarde, murió Miriam (hermana de Moshé) y desapareció el manantial que había acompañado a los Hijos de Israel proveyéndolos de agua durante su travesía en el desierto. Por lo tanto esta fecha, el 10 de Nisan, fue establecida como día de “ayuno por los justos” cuando acaece en medio de la semana.
Rabí Iehoshúa de Trani, en nombre de su padre, explica que cuando los Hijos de Israel estuvieron en Egipto, Moshé pidió al Faraón que les concediera un día de la semana —Shabat— como día de descanso. Así, apenas concluía el Shabat, regresaban de inmediato a su trabajo forzado. Sin embargo, en aquel Shabat no regresaron a su esclavitud, y por eso nos referimos a él como Shabat HaGadol.
Durante Shabat Hagadol, se recita una parte de la Hagada de Pesaj, en donde leemos sobre una discusión entre nuestros sabios acerca de cuantas fueron las plagas con las que Dios castigó a los egipcios. Hay quien mantiene que hubo diez en Egipto y cincuenta en el mar; otro sabio asegura que fueron cuarenta en Egipto y doscientas en el Mar Rojo y hay quien aumenta la cifra a cincuenta y doscientos cincuenta respectivamente. El versículo nos dice: “Y nos extrajo el señor de Egipto con mano fuerte y con brazo extendido y con revelación, con signos y milagros”. ¿Cuál fue la necesidad de tantas plagas y milagros, para que se tuviera que recurrir a esa “Gran Revelación”? No cabe duda que la salida de Egipto no fue oculta y a escondidas, sino con revelación y comunicación a todos sobre los principios de libertad y fe, bases de la creencia e identidad de nuestro pueblo.
Es tradicional que durante Shabat Hagadol, muchas veces en la Seudat Shlishit (tercera comida sabática) los rabinos o dirigentes espirituales de los batei knesset den una drashá (prédica) explicando las leyes y tradiciones de Pésaj a la vez que exponen la gran cantidad de leyes y costumbres de esta festividad.