El sábado 6 de agosto a la noche, con la puesta del sol, comienza el ayuno de Tisha b’Av, una jornada de intenso duelo para la comunidad judía que se extiende hasta el domingo 7 al atardecer. Es por eso que se deben minimizar las expresiones de alegría y manifestación de celebración.

En este período, culminan las tres semanas que se iniciaron con el ayuno del 17 de Tamuz (domingo 17 de julio) se recuerda cuando el ejército invasor penetró las murallas de la ciudad de Jerusalem, luego de un largo sitio militar, que finalizó con la destrucción del lugar más sagrado para todos nosotros, el Beit Hamikdash, el Gran Templo.

Tisha b’Av ha sido una fecha de desgracia, tristeza y calamidad para el pueblo de Israel. Se destacan entre otras grandes catástrofes, cuando Moisés rompió las tablas de la ley en el Monte Sinaí – en respuesta al pecado del Becerro de Oro-, cuando los romanos penetraron las murallas de Ierushalaim y cuando previo a la “Gran Revuelta”, el general romano Apostamos incendió un rollo de Torá. Asimismo, principalmente se conmemora la destrucción del Primer y Segundo Templo de Ierushalaim.

Tampoco podemos dejar de recordar, que en el día posterior a Tisha b’Av, en el cual se acostumbra a continuar parcialmente con el duelo, debido a que aún en ese momento continuaba la destrucción del Gran templo, aconteció el brutal atentado terrorista a la AMIA, el 18 de julio de 1994.

¿Qué debemos hacer cuándo Tisha b´Av cae en Shabat o un domingo?

En Shabat, toda manifestación pública de duelo está estrictamente prohibida. En este día, comemos, bebemos y nos regocijamos como de costumbre, y aún más. Hay dos excepciones:

a) Si Shabat cae el 9 de Av, entonces las relaciones conyugales están prohibidas 1.
b) Si Tisha Beav es observado el domingo, está prohibido estudiar la Torá a partir de Shabat al mediodía (fuera de las secciones de la Torá que están permitidas estudiar durante Tisha Beav). Así también, en este Shabat no recitamos el capítulo de “Ética de los Padres” como se acostumbra hacer en muchas comunidades los Shabat de tarde entre Pesaj y Rosh Hashana.

No se lleva a cabo la “comida de separación” de duelo previo al ayuno. En cambio, poco antes de la puesta del sol participamos de una abundante y alegre comida preayuno. Se debe tener cuidado, sin embargo, con que esta comida se finalice antes de la puesta del sol.

Nos sentamos en sillas de altura regular y vestimos calzados normales hasta el anochecer. Solamente lavarse, comer y beber están prohibidos a partir de la puesta del sol.
Durante las plegarias nocturnas, el usual inserto del sábado de noche Ata Jonantanu se incluye. La plegaria de Vihi Noam se omite. Inmediatamente, luego de recitar el versículo de Barjú,se cambian los zapatos de cuero por calzados que no sean de cuero.

Aquellos que no recitaron la plegaria nocturna deben decir antes de realizar alguna actividad que estuviera prohibida en Shabat: “Baruj hamavdil bein kodesh lejol” (“Bendito es Aquel que separa entre lo sagrado [el día de Shabat] y lo mundano [el resto de la semana]”). En algún momento durante el sábado a la noche, se enciende la vela de Havdalá y se recita la bendición apropiada.

La Havdalá se recita el domingo de noche antes de comer omitiendo las bendiciones del incienso y del fuego. Si es posible, se le debe dar a un niño o niña menor de bar/batmitzvá el vino o jugo de uva de la Havdalá para que lo tome.

Fuente: Chabad.org y Rabinato Superior de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA)

Deja un comentario