Reproducimos una entrevista publicada en Itongadol/AJN (https://itongadol.com/act-comunitaria/gabriel-gorestein-deberian-votarnos-ya-que-somos-amia-un-grupo-conformado-por-factores-sionistas) a Gabriel Gorenstein, presidente del Likud Argentina e integrante del frente sionista «SOMOS AMIA», que se presentará el próximo domingo, 10 de abril, en las elecciones para la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA).

Itongadol.- Gabriel Gorenstein es parte de Somos AMIA, una de las listas que participarán en las próximas elecciones, en este caso representando al Likud. En la previa de los comicios, Gorenstein conversó con Itongadol y afirmó: ‘‘Queremos llegar a la mayor cantidad de asociados con nuestras propuestas, para contarles quienes somos, quienes integramos el Frente y también, para mostrarles que tenemos una cuestión de identidad de estar trabajando, de estar gestionando y estamos orgullosos de eso’’. En relación al trabajo con las kehilot del interior del país, Gorenstein detalló: »Hay mucho trabajo con alguna comunidad observante y hay trabajo con comunidades que hoy responden a la reforma o que responden a los conservadores. Y eso costó bastante, porque hay muchos prejuicios, es más, nosotros mismos en el equipo del Vaad Hakehilot, en la parte voluntaria, no compartimos muchas cuestiones, pero coincidimos en eso. La realidad es que hoy en día hay una respuesta muy buena desde las propias kehilot. Nos pasó en varias oportunidades que las kehilot del interior nos digan que no esperaban tanta apertura por parte de la AMIA».

Con respecto al voto de los asociados, Gorenstein aseguró: ‘‘No tendría que haber dudas de votarnos a nosotros, a Somos AMIA. Un grupo, como decía antes, conformado con los factores sionistas, o la gran mayoría de los factores sionistas. En Somos AMIA está Unidad Comunitaria, está Avodá, el LIKUD, el MSR, la familia Hanoar Hatzioní, de Jerut, del Movimiento Apartidario, y las personas de los históricos conservadores de Mercaz, que hoy por una cuestión de cómo quedaron los armados están como Conservadores Independientes. Todos juntos conformamos Somos AMIA, y buscamos un equilibrio en cada uno de los factores, que proponga los mejores nombres para ir a la lista del Rat’’.

– A días de las elecciones y antes de meternos en la coalición, ¿qué significa para usted ser parte de este proyecto y en qué momento se encuentran hoy?

Nos encontramos terminando todo lo que es el armado formal de las listas y presentaciones. Las listas de candidatos son al Rat, es una elección indirecta, con lo cual después del escrutinio del domingo 10 comenzará una nueva etapa en la que habrá que sentarse para buscar tener, entre todas las listas, la mejor Comisión Directiva que se pueda armar, porque somos los representantes de los socios en el Rat. Desde Somos AMIA queremos llegar a la mayor cantidad de asociados con nuestras propuestas, para contarles quienes somos, quienes integramos el Frente y también, para mostrarles que tenemos una cuestión de identidad de estar trabajando, de estar gestionando y estamos orgullosos de eso.

– Mario Sobol y otros candidatos destacaron la cuestión ideológica que mantiene Somos AMIA. Usted, como representante del Likud, ¿coincide con esa visión?

Para nosotros es muy sencillo encontrarnos con nuestros pares de movimientos políticos, hay cuestiones que tenemos que son transversales, que nos llegan a todos y que tienen que ver con el sionismo, que es nuestro ámbito, donde militamos y nos sentimos hermanados. En el Likud tenemos personas de distintas corrientes en los temas religiosos; pero tenemos una identidad muy fuerte y muy marcada, y lo mismo pasa en todos los movimientos que integran el Frente sionista comunitario, ya que venimos de extracciones políticas de ese lado. Gracias a eso nos resulta sencillo sentarnos en una mesa a nivelar posiciones, a equiparar propuestas porque tenemos, como decía, un horizonte común.

Integrantes del Frente «SOMOS AMIA»

– Para quien no lo conoce, ¿qué es lo que está haciendo usted en la actual gestión de AMIA?

En la actual gestión, que está finalizando en AMIA, soy prosecretario y tengo a mi cargo la secretaría de Servicio de Empleo. Desde la parte voluntaria, soy el secretario del Vaad Hakehilot, que se ocupa de las comunidades judías del interior del país. En ambas secretarías hay grandes avances en lo que fue esta gestión. En el Servicio de Empleo nos tocó atravesar la pandemia y una crisis muy grande a nivel laboral. Además de estar a la altura y acompañar, realizamos ciclos de capacitaciones, incluso con las oficinas que tenemos en el interior del país, lo que fue un hecho sumamente destacable. También se hizo algo que lanzamos en estos años, y fue la escuela de negocios, que tiene mucha importancia y permite seguir transmitiendo los valores de la comunidad a diferentes ámbitos, en la que se lograron muchas cosas muy importantes. Por otro lado, en el Vaad Hakehilot, cuando arrancamos a pedido de Ariel Eichbaum, con Eliahu Hamra a cargo del proyecyo, nos planteamos algo que entendemos como la mejor manera de trabajar, que es dejar de decirles a las comunidades del interior del país qué es lo que nosotros le queremos dar y plantearlo al revés, es decir, preguntarles qué es lo que ellos necesitan, lo que resultó sumamente emocionante, ya que recibimos respuestas de satisfacción de muchas kehilot chicas, medianas y grandes de diferentes lugares de la Argentina, que se mostraron sumamente agradecidas de nuestro trabajo de estos años.

– ¿En el interior del país hay instituciones religiosas y no religiosas, es decir, ortodoxas y no ortodoxas, la AMIA en ese sentido pudo cumplir su objetivo de trabajar en conjunto sin dificultades?

Sí, y no solo por el lado de las kehilot, sino también porque encontramos muchos compañeros de trabajo en otras instituciones comunitarias, por ejemplo el Keren Kayemet, FACCMA y diferentes instituciones con las que se va a trabajar. Hay un proyecto que se inaugurará en Iom Haatzmaut, con la Organización Sionista Mundial, para el trabajo con jóvenes. Este fue uno de los pedidos más fuertes de las comunidades del interior del país, nos pidieron ayuda para trabajar con nuestra juventud y se realizaron encuentros en muchas ciudades, apuntando a eso. Y acá no hay, como vos bien decís, una cuestión de observancia religiosa, trabajamos con todos. Trabajamos con todos quiere decir que hay mucho trabajo con alguna comunidad observante y hay trabajo con comunidades que hoy responden a la reforma o que responden a los conservadores. Y eso costó bastante, porque hay muchos prejuicios, es más, nosotros mismos en el equipo del Vaad Hakehilot, en la parte voluntaria, no compartimos muchas cuestiones, pero coincidimos en eso. La realidad es que hoy en día hay una respuesta muy buena desde las propias kehilot. Nos pasó en varias oportunidades que las kehilot del interior nos digan que no esperaban tanta apertura por parte de la AMIA.

– Imagino que no fue fácil para la AMIA, que es religiosa, abrirse, ni tampoco para las instituciones no religiosas. ¿Esto fue así?

De los dos lados había mucho recelo, pero las puertas nunca dejaron de estar abiertas y siempre tuvimos los brazos abiertos, porque hay que llegar y hay que ayudar. Hay una frase que salía mucho en las reuniones que hacíamos: “ser judío en Buenos Aires parece más sencillo”, y parte de nuestro trabajo tenía que ver con eso.

– En la historia comunitaria el Likud siempre fue de la mano del BUR. ¿Esto les resulta incómodo o complejo?

No, ni incómodo ni complejo. El Likud en las últimas cuatro elecciones siempre estuvo en alianzas con otros movimientos, generalmente con partidos políticos de diferentes signos, pero partidos políticos en cuestiones con las listas y cómo decía al principio, tenemos la ventaja que la elección de AMIA es una elección indirecta. Si hubiese una primera minoría diferente, tal vez habría que replantear cómo uno la apoya y cómo uno ayuda, pero la realidad es que en las últimas tres elecciones la primera minoría ha sido el BUR, y de nuestro lado también hay una cuestión de honrar la voluntad de los socios de AMIA. Si fuese otro seguramente estaríamos pensándolo de manera diferente, pero tenemos que ser consecuentes con el juego democrático en el momento del armado. Hay muchas cosas que no compartimos del BUR, pero puedo asegurarte, que la gestión ha sido una relación con la gente de trabajo mancomunado.

– ¿Qué le diría a los socios que no tienen decidido a qué lista votar?

No tendría que haber dudas de votarnos a nosotros, a Somos AMIA. Todos juntos conformamos Somos AMIA, y buscamos un equilibrio en cada uno de los factores, que proponga los mejores nombres para ir a la lista del Rat. Buscamos un equilibrio de diferentes franjas etarias, nos sentimos muy acompañados por las tnuot, los movimientos juveniles, eso es lo que hacemos, eso es lo que hicimos para integrar esta lista, eso es lo que somos.

Fuente y fotos: https://itongadol.com/act-comunitaria/gabriel-gorestein-deberian-votarnos-ya-que-somos-amia-un-grupo-conformado-por-factores-sionistas

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