Foto tomada de Tiempo Argentino

Por Luciana Liberman

Este año al conmemorarse el trigésimo aniversario del Atentado a la Embajada de Israel, sucedido el 17 de marzo de 1992, que terminó con la vida de 29 personas y provocó más de 200 heridos, estuvo enmarcado en un fuerte reclamo por parte del Gobierno de Israel ante la falta de Justicia en la causa que lleva adelante la Corte Suprema de Justicia.
A partir de las 14:45, horario en el cuál explotó la bomba sonó la sirena dando inicio, así, al acto conmemorativo bajo el lema “Huellas del Terrorismo”. En el escenario estuvieron presentes acompañando a Gideon Sa´ar, viceprimer ministro de Israel y ministro de Justicia y a la embajadora israelí acreditada en la Argentina, Galit Ronen, el canciller argentino, Santiago Cafiero; Eduardo de Pedro, ministro del Interior; Jorge Taiana, ministro de Defensa; Martín Soria, ministro de Justicia y Derechos Humanos y el jefe del Gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta.
Este año una delegación de sobrevivientes y familiares de las víctimas vino a la Argentina para ser parte del acto junto con el viceprimer ministro y Jonathan Peled, director general para América Latina y el Caribe del Ministerio de Relaciones Exteriores israelí.
La primera oradora fue Miri Ben Zeev, viuda de Eli Ben Zeev quien estaba a cargo de la seguridad de la embajada israelí al momento del ataque terrorista. En su testimonio en hebreo, que fue traducido al castellano por el locutor oficial del acto, Miri comentó: “Cuando llego acá, siento a Eli más cerca, porque aquí vivió los últimos meses de su vida, hasta que se escuchó un fuerte trueno y un hongo de humo se elevó sobre la ciudad a las 14:45 hs”. En su relato detalló los instantes previos a que explote la bomba: “A las 14:30 estábamos hablando por teléfono y planificando el día” y agregó: “Sobre Eli, se derrumbaron cuatro pisos del edificio, sobre nosotros la vida. Vinimos a recordar y ser recordados en nuestros seres queridos, nuestros seres amados, recordar y no olvidar”. Para finalizar su discurso, la viuda expresó la única frase en castellano de su discurso: “Nosotros estamos presentes”.
Por su parte, Ronen expresó su empatía ante los familiares de las víctimas y sobrevivientes: “Lo único que me separa a mí de estar frente a ustedes y debajo de los escombros, son treinta años”. En este sentido la embajadora realizó un fuerte reclamo ante la falta de Justicia, lo que sería el preámbulo del discurso del viceprimer ministro de Israel: “30 años esperamos Justicia y la justicia, tarda, es silenciosa, como aquel silencio feroz que sigue segundos posteriores a la explosión”. Para finalizar, Ronen señaló: “Sabemos quienes son los responsables de este atentado y también del de la AMIA, tienen nombre y apellido; su nombre es Hezbollah y su apellido Irán”.
En representación del Estado argentino Soria fue el encargado de brindar el discurso. Para finalizar el acto central, Sa´ar en su alocución brindada en idioma inglés, con la traducción del locutor oficial, y en sintonía con lo planteado por la embajadora del Estado del Israel volvió a acusar a Hezbollah e Irán por el ataque terrorista: “Este horrendo atentado tiene un ataque tiene un autor claro: Irán a través de su representante Hezbollah”. Siguiendo con esta línea, el ministro de Justicia israelí se preguntó: “Irán ataca siempre que puede. ¿Cuánto tiempo más deberemos esperar para que se haga Justicia?, lo que provocó el aplauso espontáneo del público. Sobre el final, Sa´ar aseveró: “Este atentado no debilito nuestra determinación. Hoy, Israel, es más fuerte que antes y no nos apartaremos de nuestro derecho y deber de defendernos”.

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