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Hemos dejado atrás un período de «duelo por el Bet haMiqdash» que se extendió desde el 17 de Tamuz pasado hasta este domingo a la noche, cuando finalizamos el ayuno del 9 de Ab. Durante todo este tiempo no hemos tenido casamientos ni celebraciones. Pero una vez finalizado Tishá BeAb, volvemos a celebrar fiestas y alegrías. En mi comunidad tenemos B»H un récord de casamientos desde ahora hasta Rosh haShaná. Este Shabbat, celebraremos también un día muy especial, aunque poco conocido: el 15 del mes de Ab que comenzará hoy, 23 de julio, con la caída del sol y se extenderá hasta el 24 de julio.

En el tratado de Ta’anit, Raban Shimon ben Gamliel dice: “No hubo días más felices para el pueblo de Israel que el 15 de Ab y Yom HaKippurim, ya que en esos días las muchachas solteras de Jerusalem salían vestidas de blanco a bailar en los viñedos…. y le decían a los jóvenes solteros: «Considera a quién elegirás (para ser tu esposa)» y luego resaltaban sus propias cualidades: sus buenas familias, sus virtudes, su belleza. Así, muchas parejas se conocían por primera vez en el 15 de Ab.

Para explicar por qué este día fue elegido para un evento tan alegre y significativo, «el día de los SHIDUJIM», los Sabios mencionan lo que sucedió el 15 de Ab a lo largo de la historia judía.

Cuando el pueblo de Israel se negó a entrar a la tierra de Israel, todos los mayores de 20 años fueron condenados a morir en el desierto. Cuarenta años después, el 15 de Ab, este decreto fue cancelado.
Para asegurar la división ordenada de la Tierra de Israel entre las doce tribus (que se establecieron en doce «provincias» o «estados» אחוזות או נחלות) solo se permitían los matrimonios entre miembros de la misma tribu o provincia (Bamidbar, Capítulo 36). A una mujer que había heredado la tierra de su padre en el territorio de Yehudá, por ejemplo, no se le permitía casarse con una persona de la tribu de Binyamin, etc. Dado que esto causaría la transferencia de tierras de una tribu a otra, Yehudá a Binyamin, etc. Estas restricciones se levantaron en 15 Ab, cuando se permitieron los matrimonios entre las diferentes tribus.
El 15 de Ab fue también el día en que la tribu de Binyamin fue readmitida al pueblo de Israel. Los miembros de esta tribu habían sido excomulgados por su comportamiento en el terrible episodio de la violación de una mujer en la Gib’ah (Jueces 19-21), un evento que sacudió a la comunidad de Israel.


En el año 130 el emperador Adriano cambió el nombre de Israel a «Palestina», para borrar definitivamente el nombre de nuestra tierra. Y también planeó transformar Jerusalem en una ciudad completamente pagana. Aró la ciudad, cambió su nombre a «Aelia Capitolina» y ordenó construir un templo al dios romano Júpiter ¡en el sitio de Bet haMiqdash!. Esto llevó a la revuelta de Bar Kojbá, cuyo ejército logró evitar que los romanos construyeran ese templo pagano, y establecieron por un breve período (de 132 a 135), un estado judío independiente. Fue necesario un gran número de tropas romanas para aplastar la revuelta judía. Bar Kojba finalmente fue derrotado y se retiró a la ciudad de Biter (Betar), ubicada al suroeste de Jerusalem. Se estima que alrededor de 400,000 judíos vivían en ese momento en Biter, y todos fueron masacrados por los romanos «hasta que su sangre llegó al mar Mediterráneo». Como castigo adicional, Adriano no permitió enterrar los cuerpos de los judíos asesinados. Según la tradición judía, los cuerpos, milagrosamente, no se descompusieron por un período de tres años. Finalmente, el 15 de Ab, el 10 de julio de 138, el malvado emperador Adriano murió. Y en aquellos días, cuando el rey moría, todos sus decretos eran cancelados. A los judíos se les permitió entonces enterrar los cuerpos y comenzó un período de más tranquilidad para el pueblo. Las esperanzas de sobrevivir y crecer como pueblo judío renacieron de las cenizas. En los tiempos de Adriano, un período conocido como SHEMAD, todos los judíos que se circuncidaban eran condenados a muerte, y debido a esto, los rabinos pensaron en suspender los matrimonios y evitar traer más niños judíos a este mundo, que eventualmente terminarían asesinados, esclavizados u obligados a vivir como gentiles. Con la muerte de Adriano el 15 de Ab, el pueblo judío volvió nuevamente a celebrar bodas y traer hijos al mundo.

Fuente: Rabino Yossef Bitton https://www.halaja.org/rabbi-bitton/

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